martes, 15 de enero de 2013

Aerosmith

-I don't want to miss a thing-


Un frac, un vestido, una guitarra, una rosa roja, público reducido, pero ansioso. Un jardín, una piscina, arreglos florales, luces apagadas y algo de murmullo entre tanto silencio. La luna en cuarto menguante; leí que la luna llena, es la luna romántica, la luna de ensueño, la que pone el sello final, a una gran noche, la que transforma a los lobos, la que cambia a las personas; la siempre famosa "luna llena"; cierto o no, aquella luna con su forma es única porque es testigo silencioso de una noche única producto de un único amor.


Ella de pie frente a él, pensando en que cualquier movimiento puede hacer que se tropiece, mientras sigue sujetando fuertemente la rosa. Cada vez aprieta más y más los dientes, no quiere arruinar el maquillaje, llorando.
Él sentado fijando la mirada hacia el rostro de su esposa, admirándola y contemplándola, confirmando que a su lado, la vida será "perfecta". 

El proyector se prende y enfoca a un chico nervioso, las personas empiezan a murmurar de forma más efusiva. Él concluye, que el momento donde mas nervios siente, no fue cuando dijo Sí acepto, sino al estar sentado ahí, frente a ella, viendo sus ojos llenos de brillo y de luz. Ambas cosas eran lo mejor de la noche y al mismo tiempo lo más inquietante y su aliciente de hacerlo perfecto.


De pronto, desde la oscuridad se escucha una voz que dice 1, 2, 3, va, y dos luces más se encienden, el violonchelo empieza a sonar, ella reconoce la canción, sus glándulas lacrimales no pueden contenerse más y los ojos tienen un brillo cada vez mayor, es inevitable, ella está llorando, pero no como antes, cuando la querían separar de él, no como antes, cuando creía que su amor no podía realizarse, esta vez lloraba de emoción, de alegría, como cuando él la sorprendió con el anillo y le propuso matrimonio. Eso era felicidad, eso era dicha, miraba al cielo y agradecía una y otra vez a Dios, por haberle puesto en el camino, aquel mes de enero, un hombre tan maravilloso, y también le pedía disculpas por haberse quejado de las pruebas tan difíciles que les puso, porque así fue como entendió, que existe un "verdadero amor"; y mientras ella pensaba, agradecía y se disculpaba, se escuchó " I could stay awake just to hear you breathing..." 

La canción termina, ella corre hacia los brazos de su siempre amado compañero, se cuelga de su cuello, él la carga, da una vuelta con ella; luego se paran uno frente al otro, con los ojos llenos de brillo, llenos de amor, las manos de él bordean el rostro de ella, él ya no puede contenerse más y la acerca contra su cuerpo, le susurra al oído te amo, derrama una lágrima y la besa. Aquel beso, duro el tiempo que el público tardó en reaccionar y empezar a aplaudir. 

Él pidió el micrófono y dijo: "Beso tus ojos y agradezco a Dios que estemos juntos, y sólo quiero estar contigo. En este momento para siempre, para siempre, siempre. 
No me quiero perder nada de ti, porque sin ti ya me siento perdido. Es contigo la vida, el color, lo cálido, lo alegre, lo feliz. Te amo y me dedicaré todos los años, meses, días, minutos a dar tanta luz y amor en tu vida, como tu lo hiciste conmigo. Te amo"

Y de repente un gran suspiro. Una vez más María Fernanda, soñaba despierta, e imaginó como sería el matrimonio al lado de su príncipe azul ó morado ó enamorado...

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